El Poder Ejecutivo Nacional reglamentó la Ley 27.635 que promueve la equidad en la representación de los géneros en los servicios de comunicación de gestión pública y privada.
Esta Ley fue aprobada en 2021 y establece que el principio de equidad es obligatorio en los medios públicos, mientras que en los medios privados responden a un régimen de promoción.
La reglamentación establece que el Ministerio de Trabajo será la Autoridad de Aplicación, debiendo crear y poner en funcionamiento el Registro de Servicios de Comunicación operados por Prestadores de Gestión Privada en el transcurso de los próximos 90 días.
La ley también establece que a partir de ahora la certificación de cumplimiento de esta norma, será uno de los criterios que se tomarán en cuenta a la hora de asignar la pauta oficial.
Ahora bien, ¿Cómo seguimos?
Como toda ley, la carnadura se la da la puesta en práctica y los debates y avances sociales que de ella se desprenden, además de los sectores que la hacen efectiva, la respetan y la defienden.
En ese sentido, hay algunas discusiones que el anexo de la Ley plantea -y otros que no- que son necesarias de dar y poner en agenda:
- Mujer no es igual a perspectiva de género: Si bien es importante que una norma establezca un “cupo” que los medios deban cumplir con respecto al género, la genitalidad no define si un comunicador o comunicadora tiene perspectiva de género. Tampoco este es un factor que deban cumplir solo ellas, sino también los varones. Para esto, ¿El Estado propone la formación de esos y esas periodistas? ¿O solo se multiplicarán Vivianas Canosas en diversos canales de televisión, transmitiendo mensajes de odio e incitando a la violencia en todas sus formas?
- ¿Qué mujeres? La pregunta por qué tipo de mujeres serán las que ocupen estos lugares, no solo habla de si tienen perspectiva de género o no, sino, si se seguirán mostrando y alentando los mismos cuerpos hegemónicos y sexualizados, en lugares secundarios, hablando de los chismes del espectáculo, los lanzamientos musicales y el clima (sin desmerecer a quienes se dedican a eso). Debemos poder ver y escuchar voces diversas, de la comunidad LGTBIQ, cuerpos gordxs, hablando de política, economía, editorializando.
- Tercero pero más importante: La discusión por la redistribución de la pauta es necesaria y fundamental para poder debatir sobre comunicación. Un debate que los medios comunitarios, cooperativos y populares, nucleados en FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias), por ejemplo, están instalando en agenda desde hace años. Esos medios que sí se forman en materia de género, que sí tienen paridad en sus equipos sin necesidad de ninguna ley, donde las mujeres sí son quienes toman decisiones y representan políticamente sus organizaciones. El Estado debe mirar hacia los medios autogestivos y democratizar la pauta para hacerla mas federal, y más representativos. Sobre todo en gobiernos nacionales y populares. Un medio comunitario necesita 34 años de pauta para ganar lo que el portal del diario Clarín recibe de pauta oficial en un mes.













