En el marco de una verdadera crisis alimentaria, el periodista Nahuel Lag, de Agencia Tierra Viva elaboró el informe “El costo de la política de Milei: alimentos caros y productores en crisis“. En esta comunicación con Radio Estación Sur, Lag desmenuza los datos de la inflación, analiza el desmantelamiento de las políticas públicas para el sector y recupera las voces de las organizaciones campesinas.
El informe se basa en datos mensuales del IPC difundidos por el INDEC, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre precios en el Mercado Central, y los testimonios de los productores. Lag destaca que se registraron tres meses consecutivos de aumentos en frutas y verduras, una tendencia que rompe con la narrativa oficial de una “inflación frenada”.
Aunque los alimentos suben levemente por debajo del índice general, el periodista subraya que se trata de un “aumento a cuentagotas” que la población siente directamente en la verdulería, agravado por la brutal caída del poder adquisitivo.
“Cuando el poder adquisitivo cae, acceder a una alimentación variada cuesta mucho más”
La crisis económica empuja a las familias hacia una alimentación de menor calidad y, acceder a una dieta variada con frutas y verduras se vuelve un lujo. “Somos un país que decimos ser el granero del mundo, en el gobierno de Macri se saltó la góndola del mundo, pero no podemos abastecer de alimentos a nuestra propia población” reflexionó Lag.
El núcleo del problema, es la falta de planificación de una política nacional de alimentos. Esta falta de planificación se evidencia en las dos puntas de la cadena: el productor, con costos atados al dólar, y el consumidor, que no puede llevar comida sana a su mesa.
“El mes pasado también se hizo una movilización a la Plaza de Mayo, de la Mesa Agroalimentaria Argentina, que es una confluencia de varias organizaciones campesinas, la UTT, el MSI, FECOFE, FONAF y Bases Federadas, que se llamó un alimentazo”, donde los productores denunciaron la situación crítica y pedían la reactivación de políticas públicas para el sector. “Y del otro lado, duranteel alimentazo, veíamos a la gente haciendo fila para poder acceder a alimentos sanos, diciendo que ellos no creen ya en la inflación” reflexionó Lag.
Desmantelamiento de políticas públicas para el sector y falta de obra pública
Lag describe el desmantelamiento sistemático de las políticas de apoyo a la agricultura familiar bajo el gobierno de Javier Milei. “Lo que es la Cuenca del Salado, que tiene que ver con la falta de obra pública, con el parate y el ajuste de la obra pública del gobierno nacional” explicó. Pero a eso se le suma la desactivación de programas clave como ProHuerta, Cambio Rural y la disolución del INAFCI (Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena).
“Una anécdota que sintetiza la enorme brecha entre lo que se paga al productor y el precio final”, grafica Lag.
comenta que en septiembre, “un cajón de 12 kilos de lechuga se le pagaba al productor del cordón hortícola de La Plata $1.500”. Mientras tanto, en el supermercado, “el kilo de lechuga se vendía entre $2.000 y $3.600″. Esto revela una brecha de hasta 159% entre lo que recibe quien produce el alimento y lo que paga quien lo consume, evidenciando las distorsiones de la cadena de comercialización.
Propuestas de las organizaciones
Frente a este escenario, las organizaciones campesinas proponen avanzar hacia la agroecología como un modelo para desanclar la producción de los insumos atados al dólar. Esto implica fomentar bioinsumos y biopreparados producidos localmente. Además, reclaman políticas públicas urgentes para el acceso a la tierra y el alquiler de tierras, uno de los problemas estructurales más graves para los pequeños productores.
Agencia Tierra Viva es un medio de comunicación que cubre temas de soberanía alimentaria, producción campesina, cooperativismo y asambleas socioambientales en toda la Argentina.













