El Gobierno nacional puso en marcha una nueva etapa del plan de retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), una medida que desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denuncian como parte de un proceso de ajuste y desmantelamiento del organismo. “El INTA va a desaparecer del territorio”, advirtió Germán Gonaldi, trabajador del IPAF Región Pampeana y delegado de ATE-INTA.
En diálogo con Radio Estación Sur, Gonaldi aseguró que el recorte forma parte de “un ataque constante del gobierno hacia el sector estatal” desde la llegada de Javier Milei a la presidencia para llevar al organismo a una estructura mínima de 4.500 empleados. Eso implica modificar profundamente el rol histórico del INTA: “Quieren un INTA para pocos, para que trabaje exclusivamente con el agronegocio”.
“Hace un año y medio salió el primer retiro voluntario, en el cual se fueron 300 personas, y ahora hay otro retiro voluntario que está transcurriendo desde mayo hasta fines de este mes. Ellos quieren desligarse de unas 950 personas más y reducir la planta a menos de 5 mil trabajadores”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que las políticas del Gobierno benefician a los grandes sectores agroexportadores mientras se abandona a los pequeños y medianos productores. “Hay un buen relacionamiento de las entidades de la Mesa de Enlace con el gobierno. Están pidiendo cosas que vienen reclamando históricamente y el gobierno se las está dando”, señaló.
“Están desarticulando una institución modelo”
Gonaldi remarcó que las áreas más afectadas son las vinculadas a la agricultura familiar y el trabajo territorial. “Todo lo que sea pequeño productor, hortícola o que no sume un gran negocio para el sector privado no tiene apoyo”, afirmó.
“El INTA va a desaparecer del territorio en muchos lados. No va a haber presupuesto para desarrollos técnicos, tecnológicos o genética. Los técnicos no van a visitar más las comunidades y los parajes del interior”, advirtió y agregó que “ya cerraron agencias de extensión en la provincia de Buenos Aires, en Chaco y en otras provincias. Si el INTA desaparece del territorio, esos productores quedan sin ningún tipo de atención”.
El trabajador definió al organismo como “la institución más importante del mundo en el sector agropecuario” y sostuvo que el desguace impactará especialmente en los sectores productivos más vulnerables.
Desde ATE denunciaron que el esquema de retiros voluntarios funciona como una política de expulsión de trabajadores. “Estos son retiros voluntarios, pero despidos encubiertos”, remarcó Gonaldi. Y explicó: “Hay mucha gente que se va no porque no quiera la institución, sino porque está agotada de este apriete y de esta forma de conducción”.
El delegado describió un clima de desgaste generalizado dentro del organismo: “Hay un desánimo total. Hoy la gente no tiene ganas de ir a trabajar porque no hay presupuesto ni condiciones adecuadas para desarrollar las tareas”.
Por último, adelantó que continuarán las medidas de fuerza y las acciones gremiales contra el ajuste. “Estamos en estado de asamblea permanente y vamos a seguir en la calle denunciando este vaciamiento”, concluyó.











