Este jueves se estrenó en cines de todo el país “No me rompas”, la película argentina dirigida por Azul Lombardía y protagonizada por Carla Peterson y Julieta Díaz. Se trata de una comedia delirante sobre los mandatos de belleza y los riesgos de las cirugías estéticas. En La Plata se puede ver en el Cinema Paradiso (46 entre 10 y 11), podés chequear las funciones en este link.
El film narra una historia con temas complejos, tratados con respeto y llevados para el lado del humor, como se puede observar desde el título, que es una suerte de alegoría al hartazgo femenino. La película sigue los pasos de Angela y Vera, dos mujeres con vidas totalmente opuestas pero con un objetivo en común: alcanzar la paz y el bienestar. Las dos comparten un grupo de autoayuda dado que están diagnosticadas con ataques de ira.
En ese lugar ambas se unirán y formarán una fuerte alianza, con el fin de vencer a un cirujano mediático que oculta macabras intenciones. La trama intentará vincular los conflictos y desafíos que deben enfrentar las mujeres en la actualidad y desde hace décadas, sin importar las diferencias que haya entre sus estilos de vida. En este caso, pondrá sobre la misma línea a una actriz famosa y una vendedora de cremas.
El reparto completo está compuesto por: Esteban Lamothe, Martín Garabal, Nancy Duplaá, Salvador del Solar, Cecilia Dopazo, Fito Páez y Alfonso Tort.
Pese a que la temática del largometraje es muy actual, debido a las denuncias contra Anibal Lotocki y el fallecimiento de Silvina Luna, la pelicula comenzó a rodarse hace seis años atrás y la idea, que fue de Carla Peterson, surgió incluso un tiempo antes.
“En No me rompan hay una crítica al sistema, a la cultura, se ríe de eso. Pero lo hace desde adentro, porque todas y todos estamos dentro de este sistema. ¿Quién puede decir que está afuera? Mi mamá, que vive en la montaña; pero tampoco, porque trabajó toda su vida. La película se mira a sí misma como parte del engranaje. Los personajes no son solo víctimas de una situación, también son cómplices. Y el humor es un arma amable para poder hablar de cosas que a lo mejor son muy difíciles de abordar. La solemnidad y la seriedad no siempre son los recursos más eficaces para cuestiones culturales”, sostuvo Julieta Diaz en una entrevista con Página 12.













