María del Carmen Burgos, delegada de ATE en Vialidad Nacional, advirtió sobre las graves consecuencias del anuncio de cierre del organismo. “Estamos muy preocupados, muy angustiados. Yo estoy jubilada hace dos semanas pero sigo acompañando a mis compañeros en este desastre”, expresó.
Vialidad Nacional, creada en 1932, cuenta con más de 5.200 trabajadores y cumple funciones esenciales como el mantenimiento de rutas, el bacheo y la planificación vial en todo el país.
“Hasta los compañeros que salen a cortar el pasto tienen que poner plata de su bolsillo”, denunció Burgos.
Explicó que muchas provincias no tienen presupuesto para sostener estas tareas por su cuenta, y que lo que está en juego no es solo la infraestructura vial sino también un posible negocio: “Quieren vender la maquinaria, los inmuebles, y quedarse con los fondos. Quieren recaudar para sostener el desastre que están haciendo”.
La delegada también cuestionó las maniobras previas al anuncio oficial: “Nos pareció muy raro que antes de que saliera el decreto, Vialidad Nacional presentó una licitación de neumáticos para toda la flota”. Y alertó sobre el futuro de los fondos públicos: “No sabemos dónde está el porcentaje del 5% de impuestos para Vialidad. Todo pasaría al Ministerio de Economía”
“Vialidad Nacional es la joya de la abuela para el gobierno de Macri y para este gobierno” afirmó.













