Gabriel Luch presenta su segundo álbum solista, Sobrecarga de Sistema, una obra que marca un antes y un después en su trayectoria, con un enfoque electrónico, experimental y profundamente conceptual, el disco lo posiciona como uno de los nombres más inquietos de la escena emergente nacional.
Inspirado por referentes como Moby, Daft Punk y Justice, el álbum propone una escucha inmersiva: más que canciones, se concibe como una arquitectura sonora. De allí su estructura poco convencional, con 7 tracks instrumentales y 4 canciones, entre ellas una colaboración en francés junto a Alt Dana.
Música como experiencia total
Sobrecarga de Sistema invita a sumergirse con auriculares o durante un viaje en auto, pensado como un recorrido continuo “segundo a segundo”. En tiempos dominados por los singles, Gabriel Luch decidió crear una obra completa y narrativa, que el oyente pueda atravesar de principio a fin.
El concepto surge del mensaje de error que aparece en programas de producción musical cuando la sesión se satura. Pero para el músico, la sobrecarga es también social, mental y sensorial: vivimos en un tiempo de exceso de estímulos e información. El álbum es, a la vez, una reflexión y un llamado a filtrar y recuperar el foco.
Entre lo orgánico y lo digital
Grabado junto a Ian Pello (guitarra), Leo Rodríguez (batería) y Nicolás Francisquello (bajo) en Karu Estudio (Ensenada, La Plata), el material fue luego deformado, loopeado e intervenido digitalmente por Luch, quien lo convirtió en un híbrido experimental donde lo acústico y lo electrónico se funden. La mezcla y el mastering también estuvieron a su cargo, con asistencia de Rodríguez.
La influencia central es la french house, con guiños a Daft Punk, Justice y Lewis OfMan, combinados con texturas que remiten a Moby. El resultado: una electrónica rica en capas, que va de lo bailable a lo industrial, de lo climático a lo cinematográfico.
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Estética y universo expandido
La dimensión visual corre por cuenta de Lara Yasmín, DJ y diseñadora, con quien el músico desarrolló una narrativa estética coherente y afilada. Inspirada en el cine de los 80 (como Dario Argento), la gráfica publicitaria de los 90 y el glitch como símbolo de tensión, la propuesta incluye tapas, reels, sesiones de fotos y animaciones. Además, se preparan colaboraciones interdisciplinarias con artistas visuales para expandir el universo de Sobrecarga de Sistema hacia experiencias en vivo.













