En el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos y tras los recientes femicidios que conmocionaron al país, la abogada, escritora, artivista feminista y fundadora de Mujeres que no fueron tapa, Lala Pasquinelli, pasó por el aire de Radio Estación Sur.
En el contexto actual de aumento de las violencias en general y de la violencia de género en particular, Pasquinelli cuestionó el tratamiento mediático de los casos, alertó sobre el desmantelamiento de las políticas públicas de prevención y remarcó que hay problemáticas estructurales que trascienden los hechos particulares.
“Hay un femicidio cada 30 horas”, señaló, y remarcó que detrás de cada caso existe una trama de responsabilidades institucionales que muchas veces queda fuera de la discusión pública.
Nota completa:
Dos femicidios en la última semana
Este fin de semana se confirmaron dos femicidios, el de Dulce Candia de 17 años, en Eldorado, Misiones; y el de Agostina Vega, una niña de 14 años ocurrido en Córdoba.
Sobre el caso de Agostina, Pasquinelli remarcó que fue un “infanto-femicidio” y cuestionó el enfoque mediático y judicial.
“Muchos medios se abocaron al trabajo de hablar de su vida, si estaba ‘activa’ sexualmente, una nena de 14 años. Volvemos casi a aquel titular de Clarín de ‘era fanática de los boliches’. Otra vez responsabilizar a la víctima, a la madre, a la abuela, en un intento constante de desresponsabilizar a los verdaderos responsables“, afirmó.
El principal acusado tenía antecedentes que debieron haber encendido las alarmas del sistema judicial.
“Este hombre tendría que haber estado preso porque un año atrás una mujer logró escapar de su casa maniatada y desnuda. Quizá si le hubieran tomado la denuncia el final era diferente” comentó sobre Claudio Barrelier, el principal acusado.
Pasquinelli también apuntó contra las autoridades judiciales y cuestionó la falta de autocrítica institucional.
“Tenemos una Justicia completamente deshumanizada. Un fiscal que investiga un infanto-femicidio celebrando en conferencia de prensa que habían encontrado el cuerpo descuartizado y queriendo condecorar a los perros. Un fiscal que no hizo ninguna autocrítica”, expresó.
El rol de los medios
La fundadora de Mujeres que no fueron tapa consideró que buena parte de la cobertura mediática continúa reproduciendo discursos que desplazan la responsabilidad de los agresores hacia las víctimas y sus entornos familiares.
“Los medios se ponen a difundir la vida de una niña de 14 años, a debatir la responsabilidad de la madre en vez de hablar de qué manera se puede prevenir, información que problematice y sensibilice“, cuestionó.
“Todos estos medios fogoneando el morbo de las audiencias para tenerlas capturadas y, de alguna manera, alimentar estos discursos responsabilizando a las víctimas y sacando el foco de los responsables materiales y los responsables políticos”, aseguró.
Incluso planteó la necesidad de establecer sanciones para quienes promuevan contenidos violentos o discriminatorios.
“Si los medios están fogoneando violencia, sexismo y construir casos contra las víctimas porque esto les reditúa económicamente, hay que ponerles multas porque esto es por plata”, sostuvo.
“Estamos en un momento de muchísimo retroceso”
A once años de la primera movilización de Ni Una Menos, Pasquinelli evaluó que existen avances en términos de conciencia social, aunque advirtió sobre un escenario de retroceso en materia de políticas públicas.
“Estamos en un momento de muchísimo retroceso. Por supuesto que la violencia, los femicidios y las violaciones son un emergente que todos podemos reconocer, pero debajo de eso hay vulnerabilidad y desmantelamiento de todas las políticas públicas que eran preventivas y que acompañaban a las víctimas”, indicó.
Para la referente feminista, parte de las conquistas alcanzadas desde 2015 están siendo cuestionadas desde espacios de poder político y mediático.
“Hay un retroceso en las conquistas que tuvimos a partir del Ni Una Menos. Casi que estamos en el mismo lugar en un montón de sentidos. Claramente hemos llegado a las conversaciones de las familias, hoy todo el mundo sabe lo que es un femicidio y la violencia sexual, pero no hemos conseguido detener esta violencia”, reflexionó.
Finalmente, vinculó este escenario con discursos que niegan la violencia de género y deslegitiman las denuncias de mujeres y niñas.









