Tras cuatro días de absoluta incertidumbre, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia brindó la primera confirmación pública sobre los integrantes de la “Flotilla terrestre”, la misión civil y humanitaria que se dirigía a Gaza y fue retenida en Libia. Según el reporte oficial, el Cónsul General en Bengasi visitó a dos ciudadanos italianos bajo custodia en una dependencia policial de Libia oriental. Sin embargo, el panorama sigue siendo de extrema preocupación.
Las organizaciones denuncian que la Cancillería italiana no precisó cuántas personas continúan retenidas, no publicó el listado de identidades ni dio precisiones sobre el estado de salud del grupo internacional. Además, el propio organismo admitió haber pedido “mejoras en las condiciones de detención”, lo que confirma la vulnerabilidad en la que se encuentran.
Sin rastro de los voluntarios argentinos la situación más crítica recae sobre los ciudadanos argentinos, María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, de quienes aún “no existe confirmación oficial de paradero ni prueba de vida”.
Desde el entorno de los voluntarios tildaron de “alarmante” la inacción del gobierno argentino. “El silencio, la demora y la indiferencia institucional también generan responsabilidad política”, señalaron, al tiempo que exigen una intervención urgente del Palacio San Martín.
Los puntos centrales del reclamo comunitario e internacional exigen:
> Prueba de vida y localización inmediata de Paula Giménez y Lucas Aguilera.
> Comunicación directa con sus familias y acceso consular pleno.
> Información sobre las condiciones del grupo y la pronta liberación de todos los voluntarios.
La falta de certezas mantiene en vilo a las familias, quienes temen por la integridad física y los derechos fundamentales de los activistas. Las redes de solidaridad piden mantener la visibilidad pública del caso para forzar una respuesta oficial y garantizar su urgente vuelta a casa.









