Trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica denunciaron 62 despidos y una fuerte represión durante una protesta en la sede del organismo. Rodolfo Kemp, investigador de la CNEA y dirigente de ATE, alertó sobre un proceso de desarticulación del sistema nuclear argentino, la fuga de profesionales y el riesgo para proyectos estratégicos como el reactor CAREM al aire de Radio Estación Sur.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa un nuevo conflicto luego de que el Gobierno nacional decidiera no renovar 62 contratos de trabajadores del organismo. La medida generó protestas, denuncias por represión y un fuerte reclamo sindical, que advierte sobre un proceso de vaciamiento de uno de los sectores científicos y tecnológicos más importantes del país.
En diálogo con Radio Estación Sur, el investigador de la CNEA y dirigente de ATE y la CTA, Rodolfo Kemp, explicó que los contratos afectados eran de renovación trimestral, luego de que el Gobierno modificara el sistema que históricamente se renovaba de manera anual.
“Entrado el mes de julio tenían que hacer la renovación por los próximos tres meses y, sin aviso a los gremios ni a las gerencias de área, empezaron a llegar las notificaciones de que esos contratos no estaban renovados. En principio hay 62 no renovaciones, es decir, 62 despidos“, detalló.
Según explicó, la decisión fue comunicada únicamente por vía electrónica y tomó por sorpresa incluso a las autoridades técnicas del organismo.
Nota completa:
Denuncian represión durante la protesta
Tras conocerse las cesantías, trabajadores y representantes gremiales se concentraron en la sede de la CNEA para exigir explicaciones a las autoridades.
“Nos acercamos a la presidencia de la CNEA a pedir explicaciones. Nunca nos habían recibido y tampoco esta vez. Mientras estábamos concentrados llegó la Gendarmería con cascos y escudos, nos reprimieron para sacar custodiado al presidente de la CNEA, que se dirigía a los festejos de la independencia de Estados Unidos“, denunció Kemp.
Al día siguiente, trabajadores realizaron un acto masivo junto al secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, dirigentes sindicales, legisladores y organizaciones sociales.
Además, confirmó que este viernes mantendrán una reunión con las autoridades del organismo para reclamar la reincorporación de los despedidos, aunque advirtió que no esperan respuestas favorables.
“Argentina es una potencia nuclear en América Latina”
Durante la entrevista, Kemp remarcó la importancia estratégica del desarrollo nuclear argentino y sostuvo que el país posee capacidades únicas en la región.
“Si vemos el hemisferio sur, solamente Argentina, Brasil y Sudáfrica generan energía eléctrica mediante centrales nucleares. Argentina tiene tres centrales nucleares, varios reactores de investigación, produce radioisótopos y cuenta con una trayectoria tecnológica reconocida internacionalmente“, explicó.
También recordó que el país fue pionero en América Latina en el desarrollo de esta tecnología y destacó el modelo histórico impulsado por la CNEA.
“La historia del área nuclear argentina siempre estuvo ligada al desarrollo tecnológico autónomo. No se trataba de comprar tecnología llave en mano, sino de desarrollar en el país todo aquello que fuera posible“, afirmó.
Nueva fuga de cerebros
Uno de los principales problemas señalados por Kemp es la pérdida sostenida de personal altamente calificado.
“Ya se fueron entre 500 y 600 trabajadores altamente capacitados. Primero piden licencia sin goce de sueldo y después terminan renunciando para incorporarse a empresas privadas estadounidenses vinculadas al sector nuclear o directamente emigran al exterior“, aseguró.
El dirigente explicó que esta situación está directamente relacionada con el deterioro salarial que atraviesa el organismo.
“Hay una degradación salarial coherente con el estímulo que el propio Gobierno le da a empresas privadas estadounidenses del área nuclear para captar a nuestros mejores cuadros técnicos“, sostuvo.
Preocupación por el futuro del reactor CAREM
Kemp también alertó sobre el impacto de los despidos en el proyecto CAREM, el primer reactor nuclear de potencia íntegramente diseñado en Argentina.
“Con los 62 despidos dejaron afuera a 16 trabajadores de la gerencia del CAREM. Es una de las áreas más atacadas y hoy ni siquiera estamos en condiciones de garantizar el mantenimiento adecuado del material estructural del reactor“, advirtió.
Según explicó, el riesgo es que se deterioren componentes fundamentales para poder finalizar la obra en el futuro.
“Ni siquiera mantienen un staff técnico mínimo para preservar la infraestructura. Eso también queremos ponerlo en alerta porque compromete un proyecto estratégico para el país“, afirmó.
“Quieren desarticular el sistema nuclear argentino”
Para Kemp, las decisiones del Gobierno forman parte de una política más amplia de desmantelamiento del sector.
“Este gobierno quiere desarticular el área nuclear, privatizar funciones y reducir a la Argentina al rol de proveedor de minerales críticos como el uranio, resignando décadas de desarrollo científico y tecnológico“, cuestionó.
En ese sentido, recordó que la energía nuclear tiene aplicaciones que exceden la generación eléctrica e incluyen medicina, investigación científica, industria y desarrollos vinculados a la inteligencia artificial.
Convocan a nuevas medidas de fuerza
Mientras esperan el resultado de la reunión prevista con las autoridades de la CNEA, los trabajadores anticiparon que continuarán las medidas de protesta.
“La semana que viene vamos a realizar un gran congreso de trabajadores del área nuclear junto a organizaciones sindicales, sociales y científicas para seguir defendiendo el sistema nuclear argentino y reclamar la reincorporación de los 62 despedidos“, concluyó Kemp.











