Matías Caciabue, director ejecutivo de Nodal, se refirió a la situación de Paula Giménez y Lucas Aguilera, integrantes de un convoy humanitario internacional que fue interceptado en Libia cuando se dirigía hacia Gaza.
“Esto no es ningún juicio de valor, pero toda ayuda humanitaria para con Gaza, que está sufriendo un genocidio según la Corte Internacional de Justicia, está siendo bloqueada.”
Caciabue explicó que los dos militantes formaban parte de la misión humanitaria internacional Global Sumud que se dirigía a Gaza, integrada por cientos de personas.
“Los compañeros Lucas y Paula eran parte de ese convoy terrestre que llevaba ambulancias, casas móviles, equipos médicos, alimentos e insumos para producir alimentos, y fueron detenidos al salir de Trípoli, la capital de Libia, en un puesto de control militar interno.”
Cuando atravesaron una zona de conflicto en Libia, fueron interceptados y secuestrados junto a otros ocho activistas de distintas naciones. Hasta el momento, se supo que realizaron una huelga de hambre seca, que les permitió romper el aislamiento y hablar con sus familiares.
Se están realizando una serie de negociaciones con las autoridades locales: “Hubo una primera negociación que salió muy bien, una segunda que salió muy mal y, cuando fueron convocados para una tercera reunión, el equipo de negociación completo, donde se encontraban Lucas y Paula, fue detenido sin explicación” explicó Caciabue.
A través de los equipos diplomáticos de Italia y España, las organizaciones y las familias de Giménez y Aguilera pudieron comunicarse y siguen trabajando para poder liberarlos.









