Aunque el gobierno nacional asegura que los precios de los alquileres bajaron un 26%, los datos oficiales del INDEC muestran lo contrario: en el primer semestre del año, mientras la inflación fue del 15,1%, los alquileres aumentaron un 41,7%. Karina Chiappa, integrante de la Asociación Platense de Inquilinos, advirtió que “los inquilinos estamos buscando un segundo o tercer trabajo para sostener nuestra vida”.
Chiappa explicó que ingresar a un alquiler implica hoy entre 800 mil y un millón de pesos, y los alquileres mensuales promedio se ubican entre los 400 y 600 mil pesos. “Un monoambiente cuesta lo mismo que un sueldo”, dijo. Desde la API aseguran que muchas personas destinan más del 50% de sus ingresos al pago de la vivienda, y cada vez más inquilinos recurren a un segundo o tercer trabajo, al endeudamiento con tarjetas y créditos, o directamente deben abandonar su contrato y volver a casa de sus padres o compartir vivienda.
Si bien el mercado ofrece más propiedades desde la desregulación, muchas de ellas quedan fuera del alcance de la mayoría. “Estamos en una realidad paralela a los discursos oficiales. Los requisitos para alquilar están superados por lo económico. Cada tres o cuatro meses hay un aumento, pero nuestro sueldo no crece al mismo ritmo”.
“El precio del alquiler no se estabilizó nunca, siempre fue en aumento, hoy un monoambiente está entre 400 o 500 mil pesos, que es un sueldo” aseguró y remarcó que más allá de un trabajo estable, el sector de inquilinos e inquilinas tiene desfasado el salario: “cada 3 o cuatro meses tenemos que afrontar un aumento y nuestro sueldo no aumenta igual”.













