Norma Morales, secretaria adjunta de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y coordinadora nacional de la Barrios de Pie, se refirió a la decisión del Gobierno de dar de baja 900 mil planes sociales y reemplazarlos por vouchers de capacitación, en el marco del cierre del programa Potenciar Trabajo.
Morales cuestionó la mirada sobre quienes integran la economía popular y defendió el rol del salario social complementario:
“Desde la Economía Popular queremos dejar en claro que no somos beneficiarias de ningún tipo de programas sociales, somos trabajadoras. Lo que cobrábamos era un trabajo social complementario.” En ese sentido, explicó que estos ingresos no eran un subsidio sino un complemento al trabajo que ya se realiza en los barrios: “La misma palabra lo dice, venía a complementar el sueldo que teníamos a partir de las producciones que hacemos en los barrios.”
Además, destacó el origen de esta política como herramienta de fortalecimiento de las economías populares: “El salario social complementario surge para potenciar esas experiencias en el país que venían ordenando las economías populares.”













