Entre el 10 y 12 de julio se realizó la Fiesta del Vino de la Costa de Berisso. Si bien la celebración volvió a reunir a elaboradores, emprendedores y vecinos en torno a uno de los productos emblemáticos de la región, la menor concurrencia de público y la caída del consumo marcaron el desarrollo del evento. Claudia Sepúlveda, productora del Vino de la Costa de Berisso, aseguró que hubo una caída cercana al 30% de las ventas respecto del 2025.
Al aire de Radio Estación Sur, destacó el valor de la fiesta como espacio de encuentro y promoción para los productores, advirtió que las ventas estuvieron muy por debajo de las expectativas.
“La cantidad de gente nos sorprendió porque hubo menos que el año pasado. Todavía no tenemos el balance completo, pero en líneas generales creemos que el sábado, por la fecha del Mundial de Clubes, mucha gente decidió ver el partido en su casa. Eso afectó la concurrencia y las ventas“, explicó Sepúlveda.
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“Calculo que debemos haber vendido un 30% menos que el año pasado, por lo menos. Uno lo va viendo en el stock que te va quedando“, afirmó. Como ejemplo, recordó que en años anteriores algunos productores llegaban a agotar su producción durante el fin de semana, algo que esta vez no ocurrió.
“El domingo creíamos que iba a ser el día que más iba a explotar. Había gente caminando, pero las ventas no eran tantas. Hicimos un pequeño sondeo entre productores y algunos nos decían que habían cubierto los gastos, mientras que otros ni siquiera eso“, agregó.
Si bien se registraron bajas temperaturas y lluvias durante las jornadas, lo que puede haber incidido en la asistencia, para Sepúlveda, el menor consumo no puede explicarse únicamente por eso o por la coincidencia con el partido de fútbol del sábado. “No estamos exentos de la situación que todos conocemos. No hay mucho dinero, la gente se cuida y eso también afectó a la fiesta“, sostuvo.
Más que una feria de ventas
Más allá de los resultados económicos, la productora remarcó que la Fiesta del Vino de la Costa representa mucho más que un espacio comercial para quienes participan de ella. “Para los productores, sean viñateros u otros elaboradores, la Fiesta del Vino es como el aguinaldo. Todos ponemos muchísimas expectativas“, señaló. En ese sentido, destacó que muchos expositores valoraron la posibilidad de dar a conocer sus productos, aun cuando las ventas no alcanzaron los niveles esperados.
“La fiesta también funciona como una vidriera para seguir consiguiendo clientes. Es el momento en que nos mostramos, sirve para generar conexiones“, expresó. También destacó la identidad propia del evento: “En la Fiesta del Vino no se intenta solamente vender, sino generar un vínculo con el consumidor y contar de qué se trata este producto. Nosotros somos productores de base; no compramos la uva en Mendoza para hacer el vino. Tiene otra impronta“.
De cara a los próximos meses, los productores ya comienzan a prepararse para nuevas celebraciones, como la Fiesta Provincial del Inmigrante y la Fiesta de los Cerveceros. Sin embargo, el balance que dejó la edición 2025 de la Fiesta del Vino de la Costa refleja el impacto que la retracción del consumo tiene también sobre uno de los eventos productivos y culturales más representativos de Berisso.










