El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, acusó a Huawei de espionaje y reclamó que el desarrollo energético y tecnológico de Vaca Muerta se vincule con empresas estadounidenses.
Durante un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham), Lamelas cuestionó la posibilidad de que compañías chinas provean equipos y fibra óptica para garantizar la conectividad de los operadores petroleros en Neuquén.
También vinculó la seguridad de los datos con la seguridad nacional y pidió no perder la oportunidad de convertir a Vaca Muerta en un polo energético global.
En ese sentido, el diplomático sostuvo que Estados Unidos debe tener mayor participación en las decisiones vinculadas con Vaca Muerta y ofreció el asesoramiento de la embajada para el desarrollo de la infraestructura tecnológica de la zona.
Resulta que EEUU está decidiendo sobre el futuro de vaca muerta pic.twitter.com/hPj9W9VCxc
— Sebastian Sassano (@sebasassanocaba) August 13, 2026
Los intereses norteamericanos buscan excluir a China de la expansión de las redes de telecomunicaciones previstas en los próximos años en la Patagonia, contempladas en las inversiones del Súper RIGI.
CHINA RESPONDIÓ A ESTADOS UNIDOS Y DEFENDIÓ EL USO DE SU TECNOLOGÍA
La Embajada china en Argentina calificó de “calumnia sin ningún fundamento” las críticas del embajador estadounidense Peter Lamelas contra empresas de ese país.
“Lo que hace la parte estadounidense es motivado por la mentalidad de guerra fría” expresa el comunicado de la Embajada China.
Desde la representación diplomática china aseguraron que su Gobierno respeta la privacidad y la seguridad de los datos y afirmaron que “nunca pide ni pedirá” a sus empresas recopilar información para el Estado en violación de las leyes locales.
🇨🇳 Declaración de portavoz de la Embajada China en Argentina con respecto a los comentarios del embajador estadounidense en Argentina sobre China pic.twitter.com/195dihaZ00
— Embajada de China en Argentina (@ChinaEmbArg) August 13, 2026
De esta manera, Beijing rechazó uno de los principales argumentos utilizados por Washington para cuestionar la participación de compañías chinas en infraestructura considerada estratégica.









