La Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires aprobó por unanimidad el proyecto conocido como Ley Ema, que busca garantizar una convivencia digital segura y sin violencias en los establecimientos educativos bonaerenses.
La iniciativa lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente bonaerense que se quitó la vida en agosto de 2024 luego de sufrir la difusión no consentida de imágenes íntimas entre compañeros de su escuela. El proyecto fue trabajado junto a su mamá, Laura Sánchez, quien estuvo presente en el recinto durante el tratamiento y transformó el dolor en política pública.
La norma crea el Programa Provincial de Prevención y Abordaje Integral de la Violencia Digital y tiene cuatro pilares centrales:
- Definición amplia de violencia digital: Toda acción, omisión o conducta cometida, instigada o agravada por el uso de tecnologías de la información y la comunicación que cause daño físico, psicológico, sexual, económico, patrimonial o moral, incluyendo la difusión no consentida de material íntimo, el hostigamiento, la extorsión y la suplantación de identidad.
- Prevención del ciberacoso, grooming y sextorsión: Busca generar herramientas de prevención, detección y respuesta ante situaciones que involucren a estudiantes.
- Contenidos obligatorios y formación docente: Modifica la Ley de Educación Provincial para incorporar contenidos obligatorios sobre privacidad, consentimiento, uso responsable de la tecnología y uso ético de la Inteligencia Artificial. Además fija la formación docente obligatoria en materia de violencia digital y la actualización de protocolos de actuación escolar.
- Ciudadanía digital con perspectiva de género: El proyecto reconoce la violencia digital como una forma específica de violencia de género y busca promover los derechos de niñas, niños y adolescentes en los espacios digitales, con especial atención a la intimidad y la protección de datos. parlamentario.comLectura con perspectiva de género: lo virtual es real
La difusión no consentida de imágenes íntimas no es un “chiste” ni un “error adolescente”. Es violencia sexual digital, con impacto diferencial sobre las adolescentes mujeres, que son expuestas, culpabilizadas y revictimizadas, mientras se les exige gestionar solas su intimidad, su culpa y su vergüenza.
Por eso la ley no se limita a lo punitivo. Propone prevenir, acompañar a las víctimas y evitar su revictimización, incorporando la ciudadanía digital a la formación bonaerense, con lineamientos para directivos, docentes y comunidades educativas.
Tras la media sanción en Diputados, el proyecto pasó al Senado bonaerense para su tratamiento definitivo y convertirse en ley.










