Este jueves 29 de abril, familiares y victimas de abusos sexuales eclesiásticos se manifestaron ante la medida del juez Crispo de otorgarle la prisión domiciliaria al cura Raúl Anatoly Sidders. El sacerdote esta imputado por “abuso sexual agravado” y “corrupción de menores”.
La concentración se llevó a cabo en las puertas de los Tribunales de La Plata, en 7 entre 56 y 57, para repudiar el accionar de la justicia tras otorgarle el beneficio a Sidders. El sacerdote es el ex titular del colegio San Vicente de Paul y fue denunciado por una alumna por haber cometido múltiples abusos entre 2004 y 2008, cuando ella concurría a la institución.
En la manifestación, además de reclamar contra la medida concedida al religioso, militantes contra los abusos eclesiásticos volvieron a exigir la separación de la iglesia del Estado, cárcel común para Sidders y “basta de impunidad y encubrimiento a los curas abusadores”, señalaban los carteles.
Potenciales riesgos sanitarios, ser persona de riesgo, haberse presentado ante cada cita judicial, tener arraigo familiar en la provincia de Buenos Aires y la no oposición del fiscal, fueron las circunstancias que la justicia Penal de La Plata valoró para conceder el arresto domiciliario Sidders.
Se trata de una resolución de primera instancia que no está firme. El cura seguirá en prisión ya que la víctima, mediante sus abogados, apelará la resolución dictada por el juez Agustín Crispo, titular del juzgado de Garantías 6 de La Plata. Así será la Cámara de Apelaciones y Garantías quien tenga que resolver los planteos.
Julieta Añazco, sobreviviente de abuso sexual en el ámbito eclesiástico y mamá de un joven que concurrió al colegio San Vicente de Paul aseguró a Pulso Noticias que exigen la cárcel común, efectiva y sin privilegios para el denunciado.
“Rocío hace dos años que está internada en su casa producto de las secuelas físicas y psicológicas que le quedaron a raíz de los abusos sexuales que sufrió por parte del sacerdote Sidders”, remarcó Añazco.













