Durante este miércoles 30 de agosto, la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Salud bonaerenses firmaron un convenio. El mismo consiste en que los hospitales públicos provinciales tomen muestras de sangre a familiares de desaparecidos de la última dictadura cívico-militar.
La sangre recolectada servirá para analizarla y compararla con unos 600 restos óseos hallados en fosas comunes e individuales. Esta iniciativa se enmarca en el día de las y los detenidos desaparecidos.
“Si tenés un familiar víctima de desaparición forzada entre 1974 y 1983, tenés derecho a saber si su cuerpo fue hallado. Aún quedan 600 restos NN. Una gota de tu sangre puede ayudar a identificarlo”, dice la convocatoria lanzada desde la Subsecretaría de Derechos Humanos a cargo de Matías Moreno.
Este trabajo es impulsado en el marco de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas (ILID). Desde su creación en 2007 logró identificar 521 restos, de los cuales 304 fueron hallados en la provincia de Buenos Aires.













