El regreso a las aulas después del receso de invierno no será igual para todos. La segunda etapa del ciclo lectivo 2026 comenzará este lunes atravesada por un paro nacional docente que dejará sin clases a miles de alumnos en las escuelas públicas bonaerenses y que también alcanzará a varias dependencias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
La jornada de protesta, convocada por 24 horas, vuelve a poner en el centro de la escena la tensa relación entre los gremios de la educación y el Gobierno nacional. Desde el Ejecutivo ya redoblaron la apuesta y prometieron implementar estrictos controles en los establecimientos para verificar el cumplimiento del servicio mínimo educativo.
El alcance de la medida
El paro fue impulsado a nivel país por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). En el territorio de la provincia de Buenos Aires, la huelga cuenta con el fuerte respaldo de la mayoría de los sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense. Entre ellos se confirmaron las adhesiones de Suteba, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Udocba y Amet, garantizando un alto acatamiento en el sector público.
Privados, la excepción
El contraste de la jornada se vivirá en el sector de gestión privada. La única organización gremial que decidió no sumarse a la huelga de este lunes es Sadop, el sindicato que representa a los docentes de colegios privados.
Por este motivo, y en principio, los establecimientos educativos no estatales abrirán sus puertas con normalidad y no se verán alcanzados por la protesta, marcando una clara división en el reinicio del ciclo lectivo.









