Más de 300 trabajadores de cooperativas de reciclaje se manifestaron este lunes frente al Palacio Municipal de La Plata para rechazar la decisión del intendente Julio Alak de discontinuar los contratos de servicios de reciclado. Se trató de un “basural a cielo abierto”, que se desarrolló de manera pacífica, para visibilizar la labor que realizan y reclamar la reincorporación de sus fuentes laborales.
En diálogo con Radio Estación Sur, Yoana Zapata, cooperativista despedida de Recicladores Unidos, explicó el sentido de la movilización:
“La idea era mostrar el trabajo que hacemos todos los días, cómo los compañeros meten la mano en la bolsa verde, en qué condiciones llega la bolsa verde a la ciudad, cómo la tratamos y cómo nos encargamos de la separación del origen para que eso después pueda volver a la industria. Que los vecinos puedan ver el trabajo que hacemos todos los días”.
Nota completa:
Un reclamo que crece: más de 300 familias sin ingresos
El conflicto se originó cuando la Municipalidad de La Plata, en cumplimiento de la Ley Orgánica de Municipalidades y disposiciones del Tribunal de Cuentas, decidió discontinuar las contrataciones directas de servicios y avanzar con un sistema de licitación pública. El nuevo esquema, que divide a La Plata en 32 zonas y contempla un desembolso cercano a los $2.500 millones mensuales, incluye servicios como barrido, corte de césped y limpieza de zanjas, pero deja afuera la gestión de residuos secos que realizaban las cooperativas.
Zapata relató cómo se enteraron de la medida:
“Nos avisaron hace más de un mes que desde provincia se le pedía al municipio que las contrataciones con las cooperativas sean desde una licitación y no de manera directa. Nosotros dijimos ‘sí, perfecto, está bien’. Queríamos participar de la licitación. Cuando abrió la licitación no había pliego para reciclados. Nos dijeron que no había ningún tipo de contratación, que no se iba a invertir más en ese servicio”.
La cooperativista agregó que son varias las cooperativas que quedaron afuera: “Somos tres o cuatro cooperativas de reciclados que trabajamos en la ciudad. Se cumplió ahora un mes y unos días de que estamos sin contrato“.
El trabajo de los recicladores: una tarea invisible pero fundamental
Durante la protesta, los trabajadores llevaron el equivalente a dos camiones de bolsas verdes para clasificarlos en plena plaza, demostrando las tareas que realizan a diario. Zapata describió el trabajo de los recicladores:
“A nuestra cooperativa llega tanto la bolsa verde, que es la política pública del municipio, como lo que juntan los compañeros en la calle. El 80% de esas bolsas llega con basura. Los compañeros meten la mano ahí adentro, obviamente llega asqueroso. El aporte más grande que pueda hacer la sociedad es empezar a separar en sus casas y no mezclar los residuos húmedos con los secos“.
Y alertó sobre el destino de los materiales si no se reciclan: “El cartón mojado, lleno de tierra, lamentablemente no se puede volver a recuperar, hay que tirarlo. Los vecinos dicen: ‘yo lo separo correctamente y después veo que vienen y juntan todo junto y mezclan todo'”.
La cooperativa Recicladores Unidos, nacida en 2013 por impulso del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la UTEP, cuenta con dos plantas de reciclado y más de 200 empleados que recuperan materiales para convertirlos en materia prima para la industria .
La respuesta del intendente Alak y el reclamo de los trabajadores
La protesta se produce luego de los graves incidentes ocurridos hace poco más de un mes, cuando una movilización similar terminó con represión, 19 detenidos y destrozos en el edificio municipal evaluados en más de $43 millones. En aquella oportunidad, el intendente Julio Alak salió a responder y calificó a los manifestantes como “bandas para-políticas” que buscan “sostener mecanismos irregulares con fondos públicos” .
Zapata rechazó esas acusaciones: “La verdad que eso no es así. Por lo menos hablo de nuestra cooperativa, Recicladores Unidos. Nosotros trabajamos todos los días. Cualquier vecino de la ciudad puede ver a los compañeros salir con el carrito, su ropa de trabajo, guantes, borcegos”. Y aclaró que “la plata de los convenios va a nuestros compañeros, a sus sueldos”.
“Invitamos en su momento a cualquier funcionario público o cualquier vecino que se quiera acercar al galpón de reciclado para que vea cómo trabajan los compañeros. No hay ninguna cooperativa fantasma. Nosotros somos una cooperativa que construye, que se carga de este servicio hace diez años y nunca tuvimos un problema, ni siquiera en las gestiones anteriores”.
El acompañamiento de la UNLP y la Iglesia
En medio del conflicto, las cooperativas recibieron el apoyo de distintos actores sociales. La Universidad Nacional de La Plata, a través de su Consejo Social, presentó un informe técnico ante la Municipalidad y ofreció armar una mesa de diálogo para garantizar la continuidad del sistema de reciclaje con inclusión social. Además, el programa Punto Azul, impulsado junto a la UNLP, fue señalado durante años como un ejemplo de economía circular con inclusión social .
Zapata destacó este acompañamiento:
“La universidad ha sido un gran aporte a nuestra lucha y a la visibilización del trabajo que venimos haciendo durante todos estos años, y la iglesia también viene acompañando el trabajo que venimos haciendo”.
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La incertidumbre sobre el futuro del reciclado en La Plata
“Los compañeros siguen trabajando porque ese material les sirve y es el único trabajo que tenemos. Hay compañeros que fueron cartoneros toda su vida, tienen una edad ya avanzada y es imposible poder conseguir otro trabajo” aseguró Zapata y remarcó:
“Seguimos esperando una mesa de diálogo con el municipio para poder discutir algún tipo de convenio. Si no, vamos a seguir movilizando, siempre de la mejor manera, visibilizando nuestro trabajo. Invitar a los vecinos a acercarse al galpón a dejar su material y a ver cómo trabajamos”.
El reclamo de los cooperativistas expone una paradoja: mientras la Municipalidad invierte sumas millonarias en el mantenimiento del espacio público, 300 familias que realizaban una tarea ambiental fundamental han quedado desamparadas. “El reciclado es fundamental porque transforma los residuos en nuevos materiales, lo que reduce la cantidad de basura en el planeta”, rezaba uno de los carteles en Plaza Moreno . La pregunta que queda flotando es: ¿qué pasará con la bolsa verde que separan miles de vecinos si las cooperativas ya no están?









