Por Sofía Peroni*
La campaña presidencial de Alberto Fernández y su fórmula con Cristina Fernández de Kirchner, reunió las expectativas de muchos sectores de la sociedad, entre ellos, las del movimiento candente y activo de mujeres, lesbianas, bisexuales, trans, travestis, no binaries.
Esa agenda sin duda se encontraba encabezada por la deuda histórica de la democracia con los cuerpos gestantes, pero sobre todo la deuda de la Cámara Alta con el movimiento feminista, luego de esa noche lamentable de agosto de 2018, cuando la sesión concluyó con la vicepresidenta de la Nación riendose en la cara de millones de mujeres empapadas y congeladas afuera del Congreso.
El mismo día en que el nuevo gobierno asumió en 2019, Alberto se comprometió específicamente a convertir en Ley la demanda histórica de las calles, que desde 2016 son verdes y violetas. Pero a los pocos meses de la gestión, llegó la Pandemia modificando el orden y la prioridad de todas esas propuestas.
Algo desesperanzadas, aguardamos pacientemente -pero no pasivamente-, mientras sosteníamos los merenderos en los barrios, atendíamos en las salitas sanitarias, conteníamos a compañeras en situación de violencia de género, y también, sí, acompañabamos abortos.
Pero en 2020 no pudimos esperar mas, y le exigimos a quienes nos habían hecho todas esas promesas, que era hora de cumplirlas. Que esto también es un derecho, también es una necesidad y también se trata de cuidados.
Demostramos que pudimos ser millones (hubiéramos sido más si lxs compañerxs pudieran viajar, como lo hicieron en 2018, desde todos los rincones del país), cuidarnos entre nosotrxs, con todos los recaudos pero presentes y bien plantadas. Y terminamos el año con la mejor noticia que nuestrxs representantes nos podían dar, para arrancar el 2021 con manos a la obra para que la Ley se implemente y se cumpla.
El Aborto Legal en números
Esta es la parte que menos gusta, porque cada muerte por abortos clandestinos en nuestra historia, no son cifras sino historias, familias, pibas y jóvenes. Pero para entender la importancia y la urgencia que significa un derecho como este, es necesario conocer los números y la historia:
-En 2012 la Corte Suprema de la Nación determinó que las mujeres -solo las mujeres, así decía la Ley- podían acceder a abortos no punibles.
-En 2014 el Ministerio de Salud de la Nación contabilizó 400 abortos legales (con la persecución judicial a las mujeres que lo solicitan, en la mayoría de los casos).
-En 2015 la cifra aumentó a 500 y 7 provincias se negaron a dar datos.
-En 2021, el primer año con aborto legal en Argentina, fueron realizadas 32.758 Interrupciones Legales del Embarazo.
Es importante marcar esta diferencia: Son interrupciones legales, no voluntarias. El Aborto Legal tiene causales que determinan su legalidad como el peligro de la vida del feto o el cuerpo gestante, o que el embarazo sea producto de una violación. Ni Siquiera eso se cumplía en Argentina.

La aprobación de la Ley vino a echar luz sobre la oscuridad absoluta que vedaba la información acerca de esas mujeres y cuerpos gestantes. Información que solo manejaban las socorristas, quienes asistían, contenían, acompañaban y brindaban los datos necesarios, a pibas, lesbianas, no binaries, pibes trans, compañerxs travestis, jóvenes que acudían desesperadxs en busca de ayuda ante un Estado que les daba la espalda.
El 30 de septiembre del año 2021, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires junto al Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, presentaron el primer mapa de la Red de Acceso al Aborto en el territorio bonaerense. Esto no es ni mas ni menos que Misoprostol llegando a Hospitales y salitas públicas.
Un año antes, la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, ya tenía su recursero de profesionales e instituciones que accedían a asistir prácticas de interrupción legal, y hoy suman los abortos voluntarios.
Esta cantidad de actores -o actoras- vienen luchando desde las sombras hace muchísimos años, y hoy los frutos de esa lucha salen a la luz en la cara de millones de pibas y pibes que podrán habitar un país un poco mas justo y equitativo. Esa noche también se iluminaron las miradas de adultas mayores y ancianas que pelearon por sus nietas, por las generaciones que vendrán.
Pero hoy la lucha sigue. Hasta que la última mujer o persona gestante en los rincones mas recónditos de Argentina, pueda contar con la información, el conocimiento y las herramientas para saber cuales son sus derechos, decidir sobre su cuerpo, llevar adelante sus proyectos de vida fuera de los cánones y mandatos socio-culturales, y acceder al derecho de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Para la maternidad voluntaria, también hay
Como el acceso a derechos debe ser para todos y todas, el mismo día que se aprobó la IVE, también se convirtió en Ley el Programa de los mil días, para aquellas mujeres y personas gestantes que deciden llevar adelante el embarazo pero no tienen los recursos necesarios para poder cumplir con su proyecto de vida.
El mismo garantiza que desde el mes 1 de gestación hasta los 3 años del bebé, el niño o la niña tenga garantizada la alimentación y el acceso a los sistemas de salud y educación nivel inicial, así como su madre también.
El Plan 1000 Días incluye el acompañamiento y atención a quienes deciden gestar y sus hijxs y contempla:
-Atención integral de la salud.
-Jardines maternales y jardines de infantes.
-Talleres y otros espacios de aprendizaje.
-Asistencia y acompañamiento en caso de violencia de género.
-Información sobre cómo prevenir enfermedades y accidentes.
-Información sobre cómo cuidar su salud y la salud de su familia.
-Vacunas y medicamentos necesarios para su desarrollo.
-Leche y otros alimentos saludables.
Aquí, puede hallarse un documento de lectura accesible acerca del Programa Mil Días. El mismo es compatible con otros planes sociales y asignaciones universales.
Sea cual sea la decisión de cada mujer o persona gestante, todxs tenemos derecho a poder planificar y llevar adelante nuestros proyectos de vida, con el acceso pleno a condiciones dignas de vida. Por eso lucharon otras antes y por eso luchamos y seguiremos luchando nosotras hoy.
*Licenciada en Comunicación Social; comunicadora popular y feminista













