Cristina Fernández de Kirchner realizó su primer posteó en redes sociales luego del intento de magnicidio que sufrió el jueves 1º de septiembre en la puerta de su domicilio. La Vicepresidenta, sin palabras en esta ocasión, publicó la tapa del Diario Clarín donde Pablo Vaca tituló la editorial “La bala que no salió y el fallo que sí saldrá”, y tanto seguidores como opositores le respondieron en Twitter.
La tapa de este diario de tirada nacional opositor al Gobierno y responsable en gran parte de la generación de discursos de odio que luego se viralizan en redes sociales, hace alusión literalmente a “la bala que no salió” cuando Fernando Sabag Montiel gatilló a diez centímetros de la cara de la dos veces Presidenta de la Nación. La frase termina con “el fallo que sí saldrá” haciendo alusión a la causa Vialidad donde el Fiscal Diego Luciani pidió 12 años de prisión e in-habilitación perpetua en cargos públicos para la referente política.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) September 12, 2022
Tras el Tweet de CFK, sus seguidores salieron a repudiar la tapa de Clarín haciéndole saber su apoyo en este contexto de intento de “proscripción” y encarcelamiento al ser acusada de ser “la jefa de una asociación ilícita” en torno a la obra pública concesionada a Lázaro Báez en Santa Cruz. “Magnetto y su obsesión”, publicó el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense con la imagen de la tapa de Clarín.
Magnetto y su obsesión https://t.co/bGfdQniSYc
— Andrés Larroque (@larroqueandres) September 12, 2022
Por otra parte, también llegaron los mensajes en contra de la Vicepresidenta acusándola de “corrupta”. Sin embargo, según lo expuesto por Cristina en su defensa pública transmitida por YouTube denunció que los fiscales de la causa Vialidad “no vieron que había una asociación ilícita” entre José López y empresarios relacionados con el macrismo como Nicolás Caputo y Eduardo Gutiérrez. “Cuando el fiscal Diego Luciani dice ‘donde uno aprieta sale pus’, tiene razón; sale la pus de ustedes, los macristas”, dijo CFK, quien agregó que no tiene la más “mínima duda” de que los 9 millones de dólares que López llevó a un convento en Luján pertenecían a esos empresarios.













