En diálogo con Corina Duarte en el móvil de Radio Estación Sur, el dirigente de la UTEP y diputado nacional de Unión por la Patria Juan Grabois reflexionó sobre el rol de la Iglesia, la falta de agenda para los sectores populares y la necesidad de construir una “Argentina humana” por encima de las diferencias políticas.
En el marco de la 10° marcha por San Cayetano, se refirió al significado de esta peregrinación en un contexto de profunda crisis social y económica. Para el dirigente, la marcha de San Cayetano es un espacio donde se visibiliza la disputa entre dos paradigmas en disputa:
“Un paradigma inhumano donde la persona es desprovista de su dignidad inherente y de sus derechos básicos, el paradigma de las élites tecnocráticas del mundo y de un gobierno que llegó con esa filosofía a tratar de inocular odio en el pueblo argentino; y un paradigma que tiene que ver con el humanismo elemental, de creer que todos tenemos derecho a la tierra, al techo, al trabajo, al pan, a la paz“.
Grabois subrayó la masividad de la convocatoria y el carácter plural de la misma:
“Los que tenemos fe y muchas personas que o tienen otra fe o son agnósticos, incluso ateos, venimos en comunión a fortalecer el grito de los pobres y de la tierra, de los trabajadores, en particular de los trabajadores más humildes que la están pasando tan mal”.
El reclamo por la finalización del “Potenciar”
El dirigente puso el foco en una medida que, según denunció, quedó fuera de la agenda política: la eliminación del Salario Social Complementario, que este mes dejó de pagar 78.000 pesos a casi un millón de cooperativistas:
“Este mes ya no cobraron lo que era el salario social complementario, que son 78.000 pesos, que para algunos era nada, pero para mucha gente, un millón de personas que lo cobraban es un montón. Es terrible que eso no esté en la agenda de la política, porque son un millón de trabajadores que se quedan sin eso” [cita directa de la desgrabación].
“A pedirle a Dios, a San Cayetano, que nos ayude, que nos respalde, que nos dé fuerza, y que ablande un poco el corazón de la gente que está haciendo tanto daño” reclamó el dirigente.
El rol de la Iglesia y la visita del Papa León XIV
Consultado sobre el protagonismo que está recuperando la Iglesia en el debate público, Grabois vinculó el accionar de la jerarquía eclesiástica con la doctrina social de la Iglesia y el legado del Papa Francisco:
“Hay un mensaje muy claro de la doctrina social de la Iglesia, el pensamiento cristiano, en torno a los principios fundamentales de justicia social, de bien común, de destino universal de los bienes, de solidaridad”
También aseguró que el Papa León XIV traerá ese mensaje a la Argentina. “Es la doctrina social de la Iglesia, que Francisco la puso con mucho énfasis en el marco de lo que pasa aquí y ahora”.
Y destacó el posicionamiento de la Iglesia frente a las políticas del gobierno:
“En la Argentina, con un montón de cosas que vienen pasando que afectan a la patria, que afectan al pueblo, que afectan a los más vulnerables, la Iglesia está tomando, en muchos casos, posturas de respaldo muy firme a las luchas y a la resistencia frente a la devastación”.
La construcción de una “Argentina humana” y la unidad de la oposición
Grabois aseguró que la agenda de la “Argentina humana” —tierra, techo y trabajo— forma parte de las discusiones de quienes piensan en candidaturas de cara al futuro electoral: “es lo que nos tiene que unir, igual que la oposición frontal contra este gobierno, como prioridad absoluta”
“Hay una necesidad que tenemos todos los militantes y todos los dirigentes de terminar con discusiones secundarias. Lo cual no quiere decir que no sean válidas, pero son secundarias frente a la deshumanización”.
El dirigente hizo un llamado a la unidad del campo popular y citó a Juan Domingo Perón:
“Ojalá que tampoco venga después, porque la verdad es que no hay tantas diferencias entre nosotros, es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Decía Perón: cuando no hay diferencias ideológicas, lo que muestran las divisiones son pequeños intereses. Entonces, primero la patria, después el movimiento, después los hombres o mujeres”.
La décima marcha por San Cayetano se consolidó como un espacio de encuentro entre la fe y la protesta social, donde las organizaciones populares visibilizaron el impacto de la crisis en los sectores más vulnerables y reclamaron por tierra, techo y trabajo, mientras se espera la visita del Papa León XIV a la Argentina en noviembre próximo.









