En la décima edición de la marcha por San Cayetano, organizaciones sociales, sindicatos y fieles se movilizan desde Liniers hacia Plaza de Mayo bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”. La jornada comenzó con la tradicional bendición de las herramientas de trabajo a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y contó con la presencia del gobernador Axel Kicillof, el dirigente social Juan Grabois y referentes de la UTEP.
"El pueblo está cansado de dirigentes que hablan de los pobres pero que no están cerca de sus necesidades"
Jorge García Cuerva dijo que "no hay que resignarse a que el trabajo sea un privilegio" y agregó: "La solución la tienen los que ponen su energía en descalificaciones". pic.twitter.com/gP0bbwSUKA
— Corta (@somoscorta) August 7, 2026
Nuestra compañera Corina Duarte, presente en la movilización como cada año, describió el comienzo de la marcha que reúne miles de personas, que nuevamente se lleva adelante en un contexto de fuerte crisis social y en vísperas de la visita del Papa León XIV a la Argentina.
La bendición de las herramientas: un rito que abre la movilización
Como cada 7 de agosto, el Santuario de San Cayetano en Liniers fue el punto de partida de la movilización. La jornada comenzó con la tradicional bendición de las herramientas de trabajo, uno de los momentos más emblemáticos de la celebración. Monseñor Jorge García Cuerva encabezó la ceremonia y, en su discurso, vinculó el reclamo por el trabajo con los valores que promueve el Papa Francisco:
“El Papa Francisco decía que nadie es descartable, que nadie es desechable. Hoy entonces seguimos creciendo, salimos adelante todos juntos, sin excluidos, sin marginados, y que todos somos importantes, que toda vida es importante”.
Previo a la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, García Cuerva pidió por la paz: “El Papa apuesta por la paz, y el Papa León dice que la paz comienza en nuestro propio corazón. Así que también le pedimos hoy al Papa León que nos regale con su mensaje las ganas de reconstruir la paz”.
Y cerró con una invocación al santo patrono del pan y el trabajo:
“San Cayetano, te pedimos por más y mejor trabajo. Te pedimos por el pan para todas las familias, y te pedimos por la paz en nuestro corazón. Queremos reconstruir nuestra Argentina con todos. Bendice Señor estas manos, bendice Señor estas herramientas, bendice Señor a todos estos trabajadores que hoy se acercan y le presentan sus vidas al Santo Patrono de la Paz, del Pan y del Trabajo”.

Una marcha que cumple 10 años y mide el pulso de la crisis
La movilización de este año tuvo un significado especial: se cumplen 10 años de la primera marcha de San Cayetano, que en 2016 consolidó la representación de los trabajadores de la economía popular y derivó en la sanción de la Ley de Emergencia Social . Desde entonces, la UTEP, junto a la CGT y las dos CTA, convoca cada año a esta peregrinación que se ha convertido en un medidor de la situación social del país .
La periodista Corina Duarte, presente en el lugar, describió el clima de la jornada: “Hace frío, la verdad que hace frío, pero bueno, está lindo, es un día muy agradable para marchar desde ahora entonces, y hasta Plaza de Mayo hay estampitas que se están vendiendo a mil pesos cada una”.
Y señaló que la convocatoria este año es masiva:
“Arranca entonces una movilización que se espera que sea una vez más muy masiva, con todas las banderas de los movimientos sociales. Ha salido el sol, lo cual es una novedad también bastante particular en este día”.
Entre las organizaciones que encabezaron la movilización, se destacó la Federación de Costureros Indumentarios y Textiles, nucleada en la UTEP. Una de las banderas que acompañaba la camioneta que abría la marcha llevaba un mensaje contundente: “7 de cada 10 máquinas están paradas por la política del Gobierno Nacional” aseguraron los asistentes.
Un trabajador del sector explicó la situación que atraviesan:
“Hoy en día estamos tropezando bastante con la libre importación que nos ha quitado casi el 80% de nuestro trabajo. Que nosotros día a día trabajamos, de eso vivimos, de eso mantenemos nuestras familias. Hoy tenemos que buscar, estamos más endeudados que tener un ahorro en la casa”.
La situación en los barrios: “Vienen con las ollas vacías”
Una de las imágenes más potentes de la movilización fue la de las compañeras que encabezaban la marcha “con las ollas vacías”, como símbolo del hambre que atraviesa a los sectores populares. Una asistente de la zona sur explicó:
“Venimos con las ollas vacías porque el pueblo tiene hambre, esto sí, es así. Y bueno, para que no nos falte y sigamos trabajando. Cada vez hay más gente en los comedores, gente nueva. Vienen y cada vez se suman más. Y ahí te das cuenta de la falta de laburo, de la necesidad”.
Otra compañera de las Misioneras de Francisco, que viajó desde Cañuelas, expresó el sentir general:
“Ante la crisis que está viviendo el país y la necesidad también del trabajo, esto de que se bajó el programa Potenciar Trabajo, hoy venimos otra vez a renovar el compromiso con el trabajo, con la fe, nuevamente para armonizar y esto también, de que venga el Papa, estamos con la esperanza también de que toda esta situación pueda mejorar, que sea un manto, un abrazo para todo el pueblo argentino que está sufriendo todo este tipo de crisis, una tras otra”.









