Verónica Giraldi y Victoria Lago, trabajadoras despedidas del Astillero Río Santiago, reclaman su reincorporación tras haber atravesado situaciones de violencia de género: fueron despedidas en el marco de un conflicto que se inició cuando ambas hicieron uso de una licencia otorgada por la empresa para atravesar situaciones de violencia de género y contempladas en el marco normativo.
En diálogo con Radio Estación Sur, Giraldi denunció que la empresa no aplicó los protocolos de acompañamiento y que el gobierno provincial las derivó entre ministerios sin dar respuesta. Tras un acampe frente a la gobernación que fue desalojado, las trabajadoras continúan su lucha y realizarán una conferencia de prensa este mediodía.
El ARS cuenta con un protocolo propio para estos casos pero no se aplicó correctamente. “Nosotros hicimos la denuncia fuera, penal, correspondiente. Después eso se lleva al astillero, donde se activa el protocolo de ley Micaela, a donde nos dan en ese momento licencia como para poder tratar la situación, para poder hacer todas las denuncias correspondientes, el seguimiento en lo que es la primera instancia y lo que es la reorganización con los hijos” aseguró Giraldi.
Sin embargo, al regresar a sus puestos, las dificultades continuaron:
“Empieza con el tema de que necesitamos un cambio de horario, donde no te lo quieren dar, donde te dejan sola, donde tenés que buscar vos, donde se supone que para eso está el protocolo, donde te tienen que reubicar y demás, donde lo terminás haciendo sola, donde te terminás exponiendo a cada lugar que vas dentro de la fábrica explicando la situación y el porqué necesitás otro lugar”.
La situación afectó gravemente su salud mental. Giraldi relató: “En mi caso tuve problemas de salud mental, en el caso de mi compañera también tuvo otros problemas muy complicados. En mi caso particular, terminé hospitalizada en una clínica psiquiátrica en un momento, en una guardia porque se me sobrepasaba la situación, donde estuve con medicaciones y demás”.
Nota completa:
Los despidos y la falta de respuesta institucional
Victoria Lago fue despedida en enero de 2026, en el marco de un conflicto laboral en el astillero . Giraldi recibió su telegrama de despido el 26 de mayo, y destacó una coincidencia significativa: “A mí me llega el telegrama de despido justo en el marco del 3J -día del Ni Una Menos-, y ahí me entero el porqué de mi despido“.
La empresa adujo “ausentismo”, pero las trabajadoras sostienen que los días reclamados estaban justificados, como el Día Femenino, los permisos por mudanza o por enfermería. “Nosotros tenemos los pedidos médicos, tenemos todo para poder demostrar lo que estamos diciendo” aseguró Giraldi.
En la fábrica, una Asamblea General votó la reincorporación de Victoria Lago, pero la decisión no fue acatada por la empresa. Giraldi enfatizó que su caso no es aislado. “Hay muchas compañeras que a veces no se animan a denunciar porque dicen ‘me terminás poniendo, después te van a perseguir’. En el caso que nos pasa a nosotras es lo que no queremos que pase”.
El Astillero Río Santiago, una fábrica estatal estratégica dependiente del gobierno bonaerense , implementó en 2022 un protocolo de prevención y abordaje de violencias de género y un manual para la aplicación de la Ley Micaela, en un acto encabezado por la ministra Estela Díaz . Sin embargo, las trabajadoras denuncian que esos instrumentos no se aplican en la práctica.
“Dentro de la fábrica hay más de 300 mujeres, y ni hablar en toda la provincia de Buenos Aires. Si bien te hacen hacer un curso, una capacitación de unas horas, no alcanza con eso”.
La protesta y el desalojo del acampe
Ante la falta de respuestas, las trabajadoras decidieron instalar un acampe frente a la gobernación, que incluía una olla popular y actividades artísticas. Sin embargo, fueron desalojadas por la policía: “Nos mandaron un operativo enorme. Nos dijeron ‘en la calle no, a la vereda’, bueno, vamos a la vereda. Y después nos vienen a sacar y nos dicen ‘en la vereda no, no pueden acampar’. Nos querían confiscar las cosas” relató la trabajadora.
Previamente, las trabajadoras se habían encadenado frente a la gobernación para exigir una reunión . Aunque les prometieron un encuentro, la fecha fue postergada en reiteradas ocasiones.
El conflicto fue derivado entre el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Mujeres y Diversidades sin que ninguno de los organismos asumiera una intervención concreta. Giraldi explicó: “En todos lados nos escuchan, dicen que tenemos la razón, pero después a la hora de actuar todo el mundo nos dice que no tiene competencia. El Ministerio de Trabajo dice no tener competencia sobre la empresa, porque los dos son del Estado. Entonces es Estado contra Estado“.
Además, el gremio ATE Ensenada, según denunciaron, no impulsó el reclamo como debía :
“Los mismos delegados nos decían que ya habían llevado una nota al Ministerio del Trabajo, que espere, que quede tranquila, que ya estaba todo encaminado. Cosa que después no fue lo que sucedió” [cita directa de la desgrabación].
“Ni una menos sin trabajo”
Las trabajadoras continúan su lucha. Este mediodía realizarán una conferencia de prensa en City Bell y una asamblea para definir los pasos a seguir. Su reclamo, como destacó el dirigente Nicolás del Caño, se enmarca en la consigna “Ni una menos sin trabajo”, que une la defensa de los derechos de las mujeres con la defensa del empleo .










