La pulseada política entre el presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof comienza a proyectar su sombra sobre el territorio donde históricamente se han definido las grandes batallas electorales de la Argentina: el conurbano bonaerense. A más de un año de los comicios de 2027, el Jefe de Estado busca transformar su sustento nacional en presencia territorial en un electorado tradicionalmente esquivo para La Libertad Avanza, mientras Kicillof intenta consolidar al Gran Buenos Aires como el principal bastión de poder del peronismo bonaerense.
Un relevamiento realizado por la consultora CB Global Data entre el 1 y el 4 de agosto pone de manifiesto un mapa político fragmentado. En la medición de imagen positiva, Kicillof supera a Milei en 21 de los 24 municipios analizados, mientras que el Presidente logra imponerse únicamente en tres distritos del corredor norte: San Isidro, Vicente López y Tigre.
Un mapa dividido: fortalezas y contrastes territoriales
El informe evidencia dos realidades socio electorales dentro del mismo territorio. Mientras la figura del Gobernador se fortalece en la Tercera Sección Electoral y en distritos de alto peso demográfico, el liderazgo del Presidente concentra sus mayores apoyos en municipios con perfiles socioeconómicos más acomodados y tradición de voto no peronista.
Los extremos de la muestra ilustran la disparidad geográfica del voto:
El núcleo peronista: Kicillof alcanza sus picos de valoración favorable en distritos del conurbano profundo, con diferencias holgadas que se sostienen sobre la base electoral tradicional del Partido Justicialista.
El bastión libertario: Milei obtiene sus mejores indicadores en San Isidro y Vicente López, extendiendo ese predominio a Tigre, la única tríada donde el oficialismo nacional logra sobrepasar la figura del mandatario provincial.
Las claves de la contienda estratégica
Si bien las mediciones de imagen positiva no constituyen un pronóstico directo de intención de voto, funcionan como un termómetro clave para el armado político a mediano plazo. Para La Libertad Avanza, hacer pie en el conurbano resulta determinante si aspira a consolidar un proyecto de poder sostenible en la provincia de Buenos Aires. Para la gestión bonaerense, afianzar esta hegemonía territorial se vuelve la principal garantía para contrapesar el avance del gobierno federal y posicionar su liderazgo hacia los próximos comicios.
Con un electorado polarizado y fronteras políticas bien delimitadas, el Gran Buenos Aires se encamina a revalidar su rol como el centro neurálgico de la contienda electoral nacional.









