El Gobierno nacional inició la disolución y liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas, mediante el Decreto 1286/2026, publicado en el Boletín Oficial.
La nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas definirá qué puestos necesita y qué trabajadores serán transferidos. El personal que no pase al nuevo organismo quedará sujeto a las decisiones del administrador y del Ministerio de Defensa. Los efectivos de Gendarmería y Prefectura que trabajaban allí deberán regresar a sus fuerzas.
La medida se da en medio de la crisis financiera de la obra social, cuya deuda asciende a 210 mil millones de pesos.
El Gobierno había anunciado que utilizaría fondos del Tesoro para cancelar compromisos con unos 2.000 proveedores y prestadores, mientras la falta de pagos mantiene casi paralizada la atención médica.












