El Tribunal Oral Federal 5 dictó el sobreseimiento de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia en la causa conocida como “Hotesur” y “Los Sauces”. En la misma, se investigaba un presunto lavado de dinero y asociación ilícita en el alquiler de hoteles y propiedades. De esta manera no habrá juicio oral.
El TOF 5 decidió “sobreseer a Cristina Elizabet Fernández en orden al hecho que fuera calificado como lavado de activos en concurso ideal con admisión de dádivas, en calidad de coautora, por el que fuera imputada en los requerimientos de elevación a juicio de las partes acusadoras”, según consta en el fallo.
La decisión alcanzada con las firmas de los jueces Adrián Grünberg y Daniel Obligado, con la disidencia de la magistrada Adriana Palliotti, genera que no se haga un juicio oral y público, aunque aún puede ser apelada y revisada en instancias superiores.
El Tribunal Oral Federal 5 sobreseyó a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a sus hijos en la causa en la que se los investigó por supuesto lavado de dinero con alquileres de propiedades y plazas hoteleras a través de las sociedades Hotesur y Los Sauces pic.twitter.com/StjnGGJPXM
— Agencia Télam (@AgenciaTelam) November 26, 2021
El sobreseimiento había sido solicitado por el abogado Carlos Beraldi. Lo había hecho a través de un escrito en el que remarcó que los peritajes incorporados a la causa habían permitido probar que todo el “producto de la actividad hotelera y de alquileres fue bancarizado” por lo que “la inexistencia de dinero negro es evidente”.
Los sobreseimientos alcanzaron a también a los empresarios Cristóbal López, Fabián De Sousa y Lázaro Báez; a Romina de los Ángeles Mercado, hija de la gobernadora de Santa Cruz Alicia Kirchner, y el contador Osvaldo Sanfelice, entre otros.
En este caso, el expediente termina en la misma situación que las causas dólar futuro, Memorándum con Irán o Plan Qunitas. En esta causa en particular, se consideraba que hubo sobreprecios en la construcción de rutas y que los empresarios le pagaban coimas encubiertas a la familia Kirchner mediante alquileres, lo que se demostró que no existió.













