Desde el Hospital Churruca, el Jefe de Seguridad de la Provincia realizó declaraciones sobre las agresiones que recibió esta mañana por parte de choferes de colectivos que protestaban tras la muerte de Daniel Barrientos sucedida esta madrugada. “Uno muere de pie, nunca de rodillas. Esto no nos asusta, es parte del oficio”, sostuvo Berni.
Asimismo informó que debido a los “muchísimos golpes” que recibió tiene fracturado el malar, el cráneo y un pómulo hundido. Sin embargo, aseguró no tener previsto denunciar a quienes lo agredieron y que ahora debe esperar los resultado de una tomografía para saber si tiene que ser intervenido quirúrgicamente.

“Recibí muchísimos golpes, Me quedé en el lugar, pero lamentablemente después se complicó todo porque la Policía hizo lo que tenía que hacer, que es sacarme del lugar”, aseguró el Ministro bonaerense desde el centro de salud.
En esta línea, se refirió al crimen que termino con la vida de Barrientos, chofer de la línea 620, asegurando que no se trata de “un hecho habitual” porque “nadie asalta un colectivo así, cuando uno investiga estos casos no es el modus operandi habitual”. Y tras ser consultado sobre su salida de la función pública cuestionó: “¿Por qué tengo que renunciar? Lo que vamos a hacer es redoblar el esfuerzo y seguir trabajando”.
Por su parte, los trabajadores remarcaron que “siguen sin tener respuestas” ante la inseguridad que viven cuando están en servicio. “Nos habían prometido cabinas cuando fue lo de Leandro (Alcaraz, asesinado en 2018)”, apuntó Marcelo, Chófer de la línea 216 desde hace más de 30 años. Y agregó: “Instalaron cámaras de seguridad que no funcionan, los botones antipánico se aprietan pero los patrulleros no aparecen o aparecen al otro día”.













