El pasado viernes 13 de mayo se condenó a prisión perpetua a los genocidas Miguel Osvaldo Etchecolatz y Julio César Garachico. Sin embargo, la condena fue cuestionada por organismos de Derechos Humanos y familiares de las víctimas por darle al segundo el beneficio de cumplir la sentencia domiciliaria.
“Nosotros como familiares vamos a organizar un escrache que ojalá sea masivo y que todos aquellos que convocaron en 2018 a hacer el mismo escrache a Etchecolatz se pongan las pilas para convocar y en unos días llevarlo adelante”, anticipó Rubén López, hijo de Jorge Julio López, en exclusiva con Radio Estación Sur (RES).

Cabe mencionar que su padre fue testigo clave en el primer juicio contra Etchecolatz desarrollado en 2006. Luego de relatar las torturas que López pudo ver por los puntos del swetter que su esposa le había tejido y con el que le habían tapado los ojos, el albañil platense fue desaparecido por segunda vez y al día de hoy no se sabe de su paradero.

“Cárcel común, perpetua y efectiva”, comenzaron a gritar los presentes en la lectura de sentencia del pasado viernes por los secuestros y torturas de siete personas en el centro clandestino de Pozo Arana y los asesinatos de cuatro de esas víctimas.
El presidente del TOF 1 integrado por los jueces Andrés Basso, José Michilini y Alejandro Esmoris no pudo continuar con la lectura ante los gritos de “Justicia, basura, vos sos la dictadura”. Queda a la espera de la convocatoria que, según López hijo, se lanzará en los próximos días.













